La primera vez que usé medias de compresión quería cortarlas con tijera en el kilómetro 2. Me sentía incómoda, acalorada y con las piernas sin circulación. Y claro, las que me había puesto no eran de la talla adecuada y literalmente me las estaba estrangulando.
Cuando me probé otros modelos les empecé a encontrar la gracia y fui testeando varias hasta quedarme con 3 que voy alternando cuando hago tramos más largos o en carreras ‘oficiales’ de 10 o más kilómetros.
Personalmente prefiero las medias de compresión ‘perneras’ ese que va desde el tobillo hasta debajo de la rodilla. Compré unos que incluían el calcetín, pero ahí quedaron, en el baúl de los recuerdos, sin usar. Me ahogaban.
¿Beneficios que he visto? Me han ayudado a evitar molestias musculares y a mejorar el rendimiento y resistencia. Al día siguiente de su uso, las piernas las siento más sueltas y puedo retomar entrenamientos sin dolor ni molestias.
No se si será algo sicológico o no, algunos dicen que es sólo moda, pero al buscar argumentos con más respaldo que sólo mi experiencia, expertos dicen que disminuyen las vibraciones que reciben los músculos de las pantorrillas al momento del impacto de la pisada, lo que ayuda a evitar las lesiones. También ayudarían a mejorar la circulación sanguínea por la compresión.
Lo mejor es probarlas y ver si realmente sentimos los beneficios, no se pierde nada. ¡A mí me funcionó!