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Oblicuos, los músculos clave de la zona abdominal que muchas veces olvidamos

Ya sea para mejorar nuestro rendimiento deportivo o para tonificar el abdomen, los ejercicios de oblicuos son un paso clave que (erróneamente) tendemos a olvidar. Para saber más de sus beneficios y cómo trabajarlos, conversamos con Vale Argandoña, entrenadora y creadora del programa Running Coach Women.

Lo más común cuando hacemos abdominales es trabajar los inferiores e inferiores, dejando de lado los oblicuos, otro importante grupo muscular del tronco dividido entre oblicuo interno y externo. Si bien forman parte de la zona abdominal, no se ejercitan de la forma tradicional o con las clásicas planchas, sino que exigen ejercicios cruzados (que trabajen el lado contrario del que movemos). Para entender su importancia y cómo trabajarlos Vale nos contesta varias preguntas. 

¿Por qué son tan importantes los oblicuos?

La función de los oblicuos, es participar de forma sinérgica entre sí, ayudando en la flexión del tronco hacia adelante, inclinación lateral y rotación del tronco. Los beneficios principales de estos músculos que se encuentran en la zona anterolateral del abdomen son:

  • Da estabilidad, fuerza y equilibrio a nuestra postura al momento de correr.
  • Ayuda a aliviar la tensión de la columna vertebral y a no sobrecargarla tanto cuando ejercemos la fuerza a ritmos más vivos.
  • Ayuda a mejorar nuestra zancada y eficiencia al correr.
  • Mejora nuestros movimientos laterales y da fluidez al correr

¿Cómo influye en nuestro rendimiento en el running?

Al ser los oblicuos músculos ligados a nuestra faja abdominal, cumple con estabilizar nuestra postura erecta, por lo tanto, ayudará a que nuestra técnica de carrera sea más constante y eficiente.

Acá 3 ejercicios para ponerte en acción

Plancha lateral: En posición de lado, apoyando el antebrazo por debajo de los hombros y los 2 pies juntos. Separa el cuerpo el suelo e intenta formar una línea recta con el cuerpo, de la cabeza a los pies. Extiende el brazo que queda libre hacia arriba. 

Sugerencia: 3 series de 30 segundos por lado.

Twist ruso con pelota: Siéntate sobre una colchoneta o mat con las piernas flexionadas y los talones apoyados en el suelo. Inclina levemente el tronco hacia atrás y levanta ligeramente los pies del suelo, las piernas deben continuar flexionadas. Toma la pelota con ambos manos y sujétala con los brazos extendidos delante del cuerpo.

Ejecución: Gira el torso hacia un lado, lleva la pelota hacia el suelo junto a la cadera y apóyala levemente. Contrae el ombligo para mantener la estabilidad del torso. Luego haz lo mismo por el otro lado. Al girar mueve los hombros y la cabeza, las piernas deben permanecer siempre en el aire. 

Sugerencia: 3 series de 15 repeticiones.   

Flexiones cruzadas: Apoya las manos en el suelo a la anchura de los hombros y los pies (en puntitas) en apoyo también (posición de flexiones). El cuerpo debe formar una línea recta, con la mirada al suelo y la nuca estirada. 

Ejecución: Flexiona los brazos, al mismo tiempo que llevas una rodilla diagonal hacia el pecho. Vuelve a extender los brazos y devuelva la pierna a la posición original. Durante la siguiente flexión, lleva la otra rodilla al pecho.

Sugerencia: 3 series de 5 flexiones por cada lado.

por

Periodista, valdiviana y fanática del sur de Chile. Corro porque me hace feliz, y mucho más si es escuchando reggeaton.

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